Los vehículos del futuro ya están aquí y contrario a lo que pueda creerse no son eléctricos

Cundo actualmente, se ha masificado el uso de vehículos con motores a gasolina y diesel, es decir con dependencia de combustibles fósiles, para muchas personas, sobre todo en aquellos países en los cuales no se ha patentado ni comercializado, resulta una novedad toparse con vehículos autónomos, o impulsados por energía eléctrica, que en su mayoría, se obtiene de paneles de energía solar, o baterías recargables.

Pero, lo que muchas más personas desconocen, es que los avances tecnológicos no se toman vacaciones y están a la vuelta de la esquina, trayendo novedades casi a diario. Y es esto precisamente lo que sucede en el sector automotriz. En donde, ha salido a la luz una nueva tecnología capaz de desbancar al vehículo eléctrico, en relación a autonomía, fuente de poder e incluso en protección ambiental.

Se trata de los vehículos impulsados a base de hidrogeno. ¿Por qué no se había escuchado antes de ellos? Pues, ciertamente no son tan novedosos como pudiesen parecer. Los vehículos impulsados por una pila de hidrógeno, ya eran conocidos en el año 2008, cuando el FCX Clarity, empezó a comercializarse en Estados Unidos y Japón.

Ahora bien, el detalle que dejó atrás a estos vehículos y permitió que fuesen desplazados por los de tipo eléctrico, fue el gran trabajo que exigía extraer la fuente que alimentara  su pila, es decir el hidrógeno.

Y es que el hidrógeno es un elemento que no se encuentra solo en la naturaleza, sino acompañado de otros elementos, comúnmente en combustibles fósiles y en el agua. Ahora bien, extraer el hidrogeno, suponía un proceso complejo y costoso, en tal medida, que al extraerlo, no era rentable al consumidor comprar un vehículo de dichas características, por la razón única de ser “aparentemente amistoso con el ambiente”.

Ya que esta característica, también se encontraba en entredicho, pues en el proceso de fabricación, se liberaban grandes cantidades de CO2, que suponían una vía de contaminación ambiental, pese a que en el funcionamiento, el vehículo solo expulsará vapor de agua.

Ahora bien, investigadores de Massachusetts, han encontrado la manera de separar el hidrogeno del resto de los compuestos de forma económica, efectiva y ecoamigable. Se trata de dejar de lado el uso del paladio, y valerse de metales líquidos, en especial el grafito y el carburo de silicio.